MasterChef

¿Por qué el mundo de la cocina ha conseguido enganchar de la forma en que lo ha hecho a los niños?

La sociedad actual valora mucho el tiempo libre, de diversión y de ocio en general. Y entre uno de los referentes más importantes que encontramos en lo que se refiere a gestión del tiempo libre se desmarca claramente la restauración, ya que reúne muchos aspectos de lo que entendemos por “ser felices”: salir a la calle, comer bien y divertirnos con nuestra familia y amigos.

Hay que tener en cuenta que la apuesta televisiva ha ido conduciéndose cada vez más a formatos  atractivos, dinámicos, en clave de concurso con una muy cuidada escenografía, con “Coachers” muy directos y atrevidos que hacen que la experiencia de ver cocinar resulte un auténtico espectáculo.

Pero, ¿Por qué ha calado tanto este fenómeno de la cocina en los niños? ¿Qué hace que programas de cocina sean un fenómeno televisivo con audiencia tan alta del público infantil?

Para empezar, porque para un niño cocinar es divertido. Tocar y manipular los alimentos y prepararlos usando todos los utensilios de la cocina es una experiencia inigualable para los más pequeños de la casa.

Por otra parte, porque les hace responsables y les acerca a ser adultos. La vivencia infantil de saber que te dejan hacer “cosas de mayores” es muy gratificante, ya que conlleva intuir que los mayores confían en ellos y les hace ver que son capaces de hacer cosas difíciles.

Para un niño poder experimentar todas estas sensaciones de diversión y al mismo tiempo de confianza hacia él por parte del adulto explican este gran interés de los niños por el mundo de la cocina.

Algunos aspectos a considerar:

-Resulta muy útil para comenzar enseñar a los más pequeños de dónde provienen los alimentos.

-Conviene iniciarse con recetas fáciles y adecuadas para su edad.

-Si se les permite colaborar en la preparación de algunas comidas se les puede despertar el interés por la alimentación y la cocina. Todo ello nos puede ayudar a introducir alimentos que les supongan rechazo de menor y mayor consideración.

-“Es divertido, pero no es un juego”. Hay que enseñar a los niños que amasar, mezclar, probar es divertido, pero que es algo diferente a jugar.

-Conviene la introducción en aspectos relativos a la seguridad y los potenciales riesgos en la cocina. Sin que nos lleve a la obsesión, si es necesario comenzar poco a poco. Primero dejándoles echar una mano e introducir paulatinamente  el manejo de utensilios de la cocina con respecto a edad y nivel de responsabilidad que el niño nos vaya mostrando.

-Este espacio de cocina en familia te servirá para favorecer la autonomía de los más pequeños al mismo tiempo que en la importancia de las responsabilidades en casa, favorecer la comprensión de aprendizajes útiles para la vida desde el momento de la compra, así como una agradable vivencia de tiempo haciendo cosas juntos en familia.

-A través de la cocina favorecerás y guiarás aspectos relacionados con la seguridad, la paciencia, la higiene y la organización, “ingredientes” muy importantes para que tu hijo siga madurando y desarrollándose  de manera “top chef”.

Sergio Algar | Psicólogo Col. Nº M-22702

Anuncios

Navidad, ¿dulce Navidad?

Estamos a las puertas de las navidades, el espíritu navideño nos ha invadido a todos (o casi), dentro de dos días empezaremos el maratón de intercambio de regalos, comidas, cenas y reuniones familiares. ¡Qué alegría! Pensarán unos ¡Qué rollo! Dirán otros. Lo que no podemos negar es que uno de los puntos más conflictivos en estas épocas suelen ser las reuniones familiares. El post de hoy va dirigido a que puedas intentar disfrutar de lo lindo de las navidades.

Lo primero y más importante es mentalizarte. Si estás soltera/a te van a preguntar por el novio, te van a decir que se te pasa el arroz. Si estás casado/a y no tienes hijos, te preguntarán que para cuándo el bebé. Si ya tienes un hijo, te preguntarán para cuándo el hermanito. Mentalízate de estas preguntas y elabora una respuesta tipo y tal cual disco rayado, repítela una y otra vez. Que es cansino, sí, pero bueno, mejor esto que una respuesta borde que genere un clima desagradable nada más empezar la comida.

En segundo lugar, tómate las cosas con humor. El humor es uno de los mejores ingredientes para tener una velada distendida. No entiendas los comentarios como algo hiriente (aunque algunos puedan llegar a serlo). De acuerdo con Epicteto, NO nos afecta lo que nos sucede, sino lo que nos decimos acerca de lo que nos sucede, por lo tanto, intenta interpretar la situación de una manera que no te sea dañina.

Por último, PIENSA antes de decir las cosas. Y justamente para ayudarnos a pensar antes de decir algo, os hemos preparado el esquema siguiente. Piensa si realmente lo que vas a decir, es necesario, si es útil, si han preguntado tu opinión, si te gustaría escucharlo. Si la mayoría de las respuestas a estas preguntas es NO, pues igual, te merece la pena callarte el comentario y en su lugar contar un chiste (aunque sea malo, más vale chiste malo que comentarios generadores de la tercera guerra mundial).

Si te han gustado estos consejos, comparte con los amigos y familiares, pero antes aclara que en tu familia, esto no pasa, porque os lleváis todos fenomenal.

¡Os deseamos unas dulces y felices fiestas!

Renata Sarmento | Psicóloga Col. Nº M-25389

diagrama-de-flujo

Psicopatía

Hoy en día que comemos y cenamos mientras los informativos nos transmiten numerosas noticias a cerca de crímenes, personas que violan, que asesinan sin motivo, secuestros, sucesos extremadamente violentos y crueles entre seres de la misma raza, se me ocurre profundizar en el término de la psicopatía.

El concepto de psicopatía, en sus diferentes denominaciones (sociopatía, trastorno antisocial de la personalidad, trastorno antisocial de la personalidad) se ha utilizado para definir un trastorno de personalidad que supone un comportamiento en conflicto con las normas sociales, morales o legales de un determinado sistema social.

La psicopatía se clasifica como un trastorno diferenciado del trastorno de personalidad antisocial (TPAS) y del trastorno de límite de personalidad (TPL). A pesar de la alta superposición sintomática entre la psicopatía y otros trastornos de personalidad, sus consecuencias para la sociedad, justifican su estudio como entidad independiente.

La psicopatía no constituye un fenómeno moderno, encontramos antecedentes a lo largo de toda la evolución de la humanidad. La literatura nos proporciona abundantes muestras de ella. A su vez, se trata del primer trastorno psiquiátrico descrito. Pinel (1745-1826) precisa que se trataría de una forma de manía sin déficit en las facultades cognitivas, pero con un severo daño en la capacidad afectiva, lo que constituye una de las características descriptivas del psicópata.

Su conducta aparenta locura, pero al examen mental, el sujeto aparece con sus facultades cognitivas intactas a pesar de su extrema frialdad emocional.

Si bien la trasgresión es la constante en la conducta psicopática, no necesariamente, será lo suficientemente grave como para ser catalogada de conducta criminal. Babiak y Hare (2006) han publicado en su estudio “Psicópatas de cuello blanco”, que son sujetos de un elevado coeficiente intelectual, y que generalmente ocupan posiciones laborales de poder.

La investigación de Le Hare y colaboradores (1990) sigue resultando el mejor intento de definir la psicopatía desde un punto de vista empírico.
 Encontraron dos factores relevantes.

El primer factor sería el egocentrismo, la insensibilidad y la falta de remordimiento.

En este factor se englobarían:

  • Locuacidad/ encanto superficial, sensación grandiosa de autovalía, engaño y mentiras patológicas, manipulación, ausencia de remordimiento y culpabilidad, escasa profundidad de los afectos, falta de empatía y fracaso para aceptar la responsabilidad de sus acciones.

El segundo factor hace referencia a un estilo de vida crónicamente inestable y antisocial. Dentro de este se integran:

  • Necesidad de estimulación, estilo de vida parasitario, escasos controles conductuales, problemas de conducta tempranos, falta de metas realistas a largo plazo, impulsividad, irresponsabilidad, delincuencia juvenil y revocación de la libertad condicional.

En los últimos tiempos se consideran contrastados diferentes aspectos del carácter de los psicópatas:

Empatía e insensibilidad emocional.

La existencia de una respuesta emocional deficiente o anormal es la característica más sobresaliente de la psicopatía. Aspectos como la incapacidad para amar o la pobreza de las reacciones afectivas aparecen siempre asociados a este trastorno.

Ante delincuentes no psicópatas la magnitud de los reflejos es mayor ante imágenes desagradables y menor cuando es positiva la cualidad afectiva de la imagen. Por el contrario este efecto no aparece en los psicópatas, para los que la respuesta refleja a los estímulos con contenido afectivo es menor que ante los estímulos neutrales.

Los estudios demuestran que las medidas de empatía correlacionan significativamente con la psicopatía.

Impulsividad y demora de la gratificación.

La actuación sin planes ni previsión, la sobreestimación de los objetivos inmediatos o la incapacidad para demorar gratificaciones son notas esenciales a la hora de categorizar este desorden.

Los estudios realizados con psicópatas o delincuentes violentos, concluyen que los niveles de MAO y 5-HIAA suponen una confirmación para la consideración que la actividad  del sistema de neurotransmisión serotoninérgico es un correlato bioquímico común a la impulsividad y a la psicopatía. La impulsividad y la psicopatía también han sido relacionadas con una más lenta recuperación de la conductancia de la piel.

Búsqueda de sensaciones.

Dentro de la escala de búsqueda de sensaciones fundamentalmente las dimensiones de la desinhibición y la susceptibilidad al aburrimiento mantienen correlaciones significativas con medidas de psicopatía.

Desarrollo moral

Teniendo en cuenta que la psicopatía fue definida originariamente en 1835 como locura moral no resulta sorprendente que se trate de comprobar si la inmadurez moral  es uno  de los rasgos esenciales de los psicópatas.

Los estudios realizados con psicópatas revelan que los delincuentes psicópatas tienen modos de razonamiento cognitivo y moral más inmaduros que los  otros grupos de delincuentes. Los psicópatas están más orientados hacía preocupaciones egoístas en los conflictos en la vida real. Muestran una mayor labilidad, inadecuada subordinación jerárquica del yo con los valores positivos y negativos y una falta clara de jerarquía para valores positivos.

Conducta antisocial

Los psicópatas muestran una mayor incidencia de delitos violentos que los no psicópatas, y mayores índices de violencia institucional e instrumental.

Observando el comportamiento de unos presos liberados bajo supervisión se ha demostrado que la probabilidad de reincidencia es mucho mayor en el grupo de psicópatas que en el resto.

Mariano de Vena Salvador | Psicólogo Col. Nº M-23785

Centro Psicológico Loreto Charques

El regalo perfecto.

Se acercan las fechas, ¿verdad? Las caras de los niños resplandecen ante los escaparates de las tiendas de juguetes y tratan de memorizar listas y más listas de cosas que pedir en sus cartas a Santa Claus, a los Reyes…o a ambos. Ahí los tenéis, con las naricillas bien apretadas contra el cristal- y nosotros preguntándonos… ¿acertarán los Reyes Magos? ¿Cómo aconsejarles? ¿Existe el regalo perfecto?

Empezaré por responderos a esta última pregunta: el regalo perfecto existe. Y trataremos de ayudaros a encontrarlo.

Las escuelas de psicología –y, podéis creerme, hay muchas- suelen hacer recomendaciones muy sencillas:

No os dejéis llevar por las modas. Cada año aparece el juguete definitivo, ese que jamás será superado y que suele acabar debajo de la cama cubierto de polvo, destrozado, usado para otras cosas… Además las modas suelen encarecer los precios –los Reyes también deben ahorrar- hasta límites más que exagerados.

Cada niño necesita un tipo de juguete. No hay un patrón único. A veces les gustan los coleccionables, o los muñecos a los que vestir de mil maneras, o los juegos educativos, o los libros o… La lista es interminable. Es prudente escuchar a los niños durante meses pues darán pistas de lo que realmente quieren antes de verse bombardeados por la publicidad y que quieran todo por la incapacidad de elegir.

Cada juego/juguete está adaptado por edades. Igual que rara vez miramos las etiquetas de los que comemos –salvo cuando nos ponemos a dieta… (Ya hablaremos de ello tras las Navidades)- pocas veces hacemos caso de esa línea, a veces de letra pequeñita, en la que se puede leer “no recomendado para menores de…” o frases similares. Cuando los fabricantes de juegos convencionales o de videojuegos diseñan un producto lo hacen para ciertas franjas de edad. Y no es algo caprichoso. Por ejemplo, si tiene piezas pequeñitas un bebé se puede atragantar con ellas. Si es un juego de preguntas y respuestas… debe tener la madurez intelectual para poder responder. O si se trata de un videojuego, en fin, tener a un niño o niña de 10 años matando zombis espeluznantes…

Mascotas: Tema peliagudo. A los niños les encantan las mascotas (aunque últimamente es sorprendente la cantidad de ellos que temen a los perros, tema que trataremos más adelante, si os parece interesante) pero tenemos que estar seguros de que se responsabilizarán de ellos, que no se cansarán de sacarles tres veces al día a hacer sus cosas, de limpiarles la jaula, ya sabéis… Además los animales crecen y dejan de ser tiernos y dulces cachorrillos. No son pocos los animales abandonados meses después de que los Reyes los dejen en nuestros hogares. Pensadlo muy bien antes. Y, si es posible, los Reyes saben dónde se adoptan animales que no tienen hogar.

Juegos para estimular la fantasía y la creatividad: En este apartado no hay duda. A los niños les encanta imaginar cosas, personajes, situaciones, teatralizan muchas veces el juego en grupo. Y todo aquello que estimule la creatividad (y esto incluye desde libros, pasando por aquellos que les lleven a disfrazarse, aquellos que impliquen realizar manualidades…), con los que dejar volar su imaginación, serán un fabuloso estímulo para sus mentes.

Juguetes que se pueda compartir: Esta opción es muy interesante. Hoy en día los niños y las niñas empiezan a presentar una preocupante carencia de habilidades sociales. Los juguetes y los juegos son una oportunidad de socializar. Jugar en grupo. Compartirlos con otros. El juego es la mejor herramienta de aprendizaje de los niños. ¿Qué mejor manera de aprender asertividad, solidaridad, trabajo compartido, autoestima… que interactuando con otros niños…?

Aún así seguirá pasando lo de todos los años.

Muchos prefieren jugar con la caja envoltorio que con el juguete en sí. Y nos buscarán para que les enseñemos a usarlos. Nos “obligarán” a acabar por los suelos montando piezas, rodando coches, colocando las ruedas auxiliares a la bici, lijando la tabla del monopatín… Porque lo que sucede es que el mejor regalo… sois vosotros.

Pocas cosas son tan necesarias, valiosas, estimulantes, transmiten seguridad, habilidades para el futuro adulto que lo que aprenden a nuestro lado, de nosotros y con nosotros. Un juego no puede sustituir a un padre o a una madre. Y si lo aprenden lo hacen jugando…

Y ya sabéis: sed felices…

César Benegas Bautista | Psicólogo Col. Nº M-22317